lunes, octubre 22, 2007

A PROPOSITO DEL FESTIVAL DE TEATRO VICTOR JARA


1 Comentario muy General
Tal como se dijo en la ceremonia/mesa-redonda de premiación del "Festival Teatral Víctor Jara" versión 2007, del cual fui jurado, la muestra resulto de bajo nivel, no solo con respecto a otras versiones que he tenido oportunidad de presenciar, si no que también con las expectativas positivas o negativas que se puedan tener, con respecto al desempeño y calidad de los alumnos del Departamento de Teatro de la U. de Chile.
Si bien esta crítica se hizo de manera general, no implica que la obra que resulto ganadora haya recibido los premios por descarte, pues resultaba evidente, la diferencia de calidad entre el montaje ganador y las otras dos obras, ya sea como texto dramático o en la coherencia del discurso visual (dirección/actuación/espacio) y político (opinión contingente en torno a la "realidad").
Ahora, he de reconocer que no sé cual habría sido el resultado del jurado, de haber estado en competencia los dos textos que fueron presentados como "lecturas dramatizadas", los que resultaron ser semi-montajes de excelente calidad. Es por esto que debo manifestar mi desacuerdo con la selección de textos que hizo el jurado de dramaturgia.
Creo que la producción de textos-discursos corresponde a la manifestación de un "yo narrativo o biográfico" supeditado a los condicionamientos sociales del autor. Y es precisamente por esta idea, que pienso que muestras teatrales como este Festival sirven para vislumbrar los tópicos que pueden estar latentes en la actualidad. Por lo cual no logro entender el que se haya descartado la contingencia temática de "Portales" (las barreras socio-económicas y raciales que persisten en Chile), de Diego Ruiz y de "La Torre de Hipócrates" (la impunidad instalada en la complacencia de la democracia), de Carolina Pizarro. Ambos textos, junto con la obra ganadora, me resultaron profundamente políticos, entendiendo por política a un cuestionamiento a los mecanismos de "representación de la realidad".

Es por esta observación que planteo las siguientes dudas:

¿La calidad de un texto dramático se mide por su correspondencia con estructuras establecidas de escritura o por su discurso (lo que se dice y como se dice)?

¿Un texto dramático es solo literatura o es la base de un texto espectacular?

¿Prima la norma por sobre lo político?

Estas preguntas, son unas de tantas que se pueden plantear a la sombra del Festival. Preguntas que deberían ser contestadas o reformuladas por los mismos generadores del encuentro, es decir, por los alumnos de esta escuela, para que esta demanda creativa no sea solo una competencia escolar, sino que, una REFLEXIÓN en torno al quehacer teatral en un contexto sociocultural abierto.
El teatro, si solo habla y se piensa desde el teatro se anula. El teatro es una manifestación permeable a las mutaciones culturales. Es un practica modificable pero aun no pierde su origen ritual tradicional, la de construir REALIDAD.
La permanencia de instancias de creación al interior de la Escuela de Teatro de la Universidad de Chile, es fundamental para su existencia, pues permite continuar una tradición republicana, en un país cada vez mas falto de tradiciones, y la generación de pensamiento critico, en un país cada vez mas falto de autocrítica. El Teatro debe ser opinante y político, el teatro generado por La Chile ha sido opinante y político, aun en los años tristes, y depende principalmente de sus alumnos que esto siga siendo así.

A continuación, entregare brevemente las observaciones que apunte de cada uno de los montajes en competencia, absteniéndome de entregar la calificación requerida al jurado, por considerarla innecesaria.

KAREN, UNA OBRA SOBRE LA GORDURA
Dramaturgia y dirección: Juan Andrés Rivera
Diseño Integral: Felipe Olivares y Victoria Álvarez.

El montaje de este texto resulto ser un trabajo coherente y profundamente irónico, en donde las tensiones expuestas en el espacio escénico, logran deslimitar la práctica teatral instalándose como una puesta Transmedial.
Puntualmente la propuesta escenografia logra ser un correlato espacial del texto dramático, instalándose como un sarcástico discurso crítico acerca de los condicionamientos tardocapitalistas que nos definen física, intelectual, emocional y socialmente.
El corte diagonal que se hace en la Sala Sergio Aguirre, rompe con la frontalidad tradicional de un montaje teatral, imponiendo una tensión y extrañamiento desde la entrada a la sala. Así como, la decisión de haber intervenido el espacio del espectador sacando las butacas para apilarlas en el escenario, introduciendo el cotidiano la obra y forzando al público a ser parte de la puesta misma.
El feísmo explicito de la puesta (factura) y el ácido humor del texto, subrayan permanentemente la ficción de la "representación", distanciando al publico/actor de las trampas de la convención teatral, centrado el eje discursivo en la hiperrealidad televisiva como síntoma del modelo económico dominante. Aquí, tanto la morbidez de las tres mujeres (personificaciones muy bien logradas), como la omnipresencia del televisor encendido, son anomalías de la realidad telemediada que define nuestro cotidiano.
Tanto el texto, como las propuestas de dirección y diseño, me remiten al lenguaje del movimiento TRASH, cuya mayor representante es la coreógrafa argentina Constanza Macras, quien junto a su compañía de danza teatro DORKYPARK a desarrollado en Berlín (Alemania) un trabajo escénico transmedial que anula los supuestos limites entre la alta cultura y el pop. Se sugiere el indagar sobre estas propuestas contemporáneas, así como, el que se eliminen los localismos universitarios (alusiones puntuales) y se modere la especificidad verbalizada de los mecanismos de construcción teatral, pues hacen que la obra se acerque al subgénero de "Teatro para actores" perdiendo amplitud de lectura.

IN NOMINE PATRIS
Dramaturgia: Víctor Ibarra
Dirección: Enzo Datolli
Diseño Integral: Natalia Muñoz y Claudia Wilson

El trabajo de diseño en la obra IN NOMINE PATRIS, presenta una serie de errores técnicos (paneles con mal sujeción) y conceptuales (distribución espacial) impresentables en el contexto de este u otro festival.
Si bien podemos deducir, que la deficiente distribución espacial del montaje se debe a decisiones de Dirección (como la permanente, innecesaria e injustificada ruptura de los límites del espacio escénico y público) la fragmentada y estereotipada visualidad que se ofrece al espectador, no agrega capas de lecturas a la puesta, pues solo fuerza una unilateral lectura del texto.
Es así como, la espacialidad fragmentaria e inorgánica de este trabajo, se corresponde con una Dirección rudimentaria y con el desconocimiento de mecanismos básicos de la estructura de un texto espectacular. Claramente, la intención estética de la propuesta visual, fracasa al momento de instalarse como un correlato del montaje, pues la utilización como espacio escénico de toda la sala Sergio Aguirre, manteniendo la frontalidad de la puesta, no aporta en nada. Es mas, solo ensucia la errática Dirección. Puntualmente, si se realiza una escena fuera de campo (visión del espectador), es para que el espectador no la vea y tal vez pueda acceder a ella con otros mecanismos o intenciones, en el caso de "In nomini Patris" no queda clara la motivación de esto.

Montaje disperso y estereotipado acerca de la inefable ausencia del padre.

H.O.Y ASESINO
Dramaturgia y dirección: Carlos Olivares
Diseño Integral: Cristina Collao

La puesta de "ASESINO" lamentablemente deriva en la sobreabundancia de signos que no salen de un marco decorativo banal.
La gran visualidad de la obra, que en un primer momento sorprende, termina a fuerza de un preciosismo decorativo, por ahogar el supuesto enfoque de la dirección y anula el trabajo de los actores.
Si bien, el detalle en la factura de los elementos de diseño es destacable en su perfección, este trabajo esta mal enfocado como diseño teatral, pues no se articula como correlato espacial del texto, ni se sostiene a lo largo de la puesta, ya que la efectista y estetizada imagen que se ofrece al espectador, no agrega capas de lecturas al montaje, pues solo fuerza una lectura unilateral del texto que no logra instalarse dentro de ningún código de seducción escénica.

Montaje efectista y pretencioso acerca de la inefable ausencia del padre.

Es curioso ver que la pobreza espacial de "In nomini Patris" y la sobreabundancia de "Asesino", lograr el mismo efecto de anularse como diseño (pensamiento aplicado) y de evidenciar unas deficientes direcciones, que pretendieron acercase al pastiche posmoderno.


Raúl Miranda

21 comentarios:

marco dijo...

Hola Raúl!
Me sorprende enormemente el comentario respecto del Víctor Jara en relación a la selección de textos. Sobretodo por las tres preguntas que planteas de una manera irónica a las cuáles tú después das las respuestas tan oportuna y evidentemente. Tú bien sabes qué significa escribir un texto dramático y su posibilidad espectacular (como explico en la entrevista que di en la web de la universidad de chile)radica no sólo en el lenguaje con el que se escribe y su percepción de unidad en el contexto escrito. Ni portales ni La torre de hipócrates, temática política pero antigua para mi gusto (y creo que con un poco más de atención tuya también lo hubieras encontrado pasado de moda y no revival ni nada) no se sustentan como estructura dramática en sí, ajenas a formas pre establecidas, sino como un correlato texto, visualidad, espacio que no se soportaria en un montaje debido que hay un lenguaje no resuelto, imposible de resolver en escena: formar un recipiente que permita el comentar de manera tan política o ideológica esos temas: uno no puede poner un kilo de frutillas en una taza de café: es decir se puede, con triturada y muchas ganas, pero en estos casos no estaban en situación de abarcar tanto con una estructura clásica y al mismo tiempo ambigua, puesto que al no representarse ni como minimatrama, sino con pretensiones de arquitrama, cualquier error se vuelve un acto de destrucción de la misma temática por sí misma. No sé por qué te respondo popr acá, quizás me dio un poco de rabia tu comentario. En realidad sería bueno hablarlo personalmente, ya que sin duda las puestas en espacio de los dos textos mencionados han de haber sido excelentes, puesto que ambos autores/directores son excelentes artistas, pero eso no es válido para hacer responsable a un jurado anterior de lo débil de un fetival en el cual uno es jurado posterior. Ley de la vida: es más fácil ser héroe después de la guerra. Y tomar decisiones no es fácil, sino a puro peter pan la vida.
Besos y abrazos.
marco.

minimale dijo...

Genial tu respuesta!!!!!
Es muy bueno que se de una discusión abierta sobre el tema de la dramaturgia en un sitio como este, al que pueden acceder los que quieran.
Puntualmente no creo que el tema de la tortura, las detenciones y asesinatos de la dictadura estén pasados de "moda", sigo afirmando lo mismo que dije después del estreno de "Cuerpo" de Rodrigo Pérez: mientras exista un solo detenido desaparecido, un solo torturado, las heridas de este país NO CICATRIZARAN...Sí! pienso que es un tema valido.
Francamente no sé si lo que es un buen texto, reconozco mi ignorancia y patudez sobre el tema (mas aun cuando me puse a escribir sin permiso y academia de nadie) pero no sé si un "buen texto dramático" sea un soporte inquebrantable para lograr una buen montaje. Pongo como ejemplo, "La sonata de los espectros" de Strindberg, texto maravilloso que no sustento una pésima puesta en escena de Amilcar Borges y de la cual yo fui su fracasado diseñador.
Insisto, que acaso el texto dramático no es solo el pretexto de la puesta?
No seria vital que en la universidad hubiera un taller permanente de dramaturgia, para que de la Chile salgan tanto directores, diseñadores, actores y DRAMATURGOS?
Mis apreciaciones son las de un productor híbrido que no se suscribe a ninguna formación o disciplina en particular. Pero efectivamente las lecturas dramatizadas se sostenían solas y fueron la promesa de mejores montajes de los que vimos en escena.
Raúl

minimale dijo...

AH! LAS PREGUNTAS DEL COMENTARIO NO ERAN IRONICAS.
R

Anónimo dijo...

Me parece exelente que se den estos espacios de discusión creo que claramente cada uno tiene su opinión... ahora considero que las lecturas dramatizadas fueron buenas y de gran calidad...y que lograron validar un espacio que esta recién esta comenzando y espero que continue los proximos años...ahora hay que entender la gran diferencia que implica una lectura dramatizada de llevar a cabo un montaje completo, lo cual significa sin duda mucho más trabajo en ese sentido considero que los textos elegido si eran los mejores del festival y que lamentablemente las puestas en escena los hicieron bajar a niveles discursivos,y no empujaron el texto. además de esto comparto la opinión de Raúl acerca del caracter politico de las obras, me parece que los temas planteados en relación a la tortura, los detenidos desaparecidos etc..no estan pasados de moda, sino que han sido manoseados y no se han sabido abordar en el medio teatral de buena forma, muchas de las veces cae en un discurso politico barato y panfeltario, es interesante pensar como tratar el problema de la memoria hoy en día con lo dificil que es instalar este discurso en un medio de desinteres, globalizado, y donde las imporatancias van tendiendo a preocupaciones cada vez más individuales, sin desvalorar lo anterior pero entendiendo que los intereses podría ser más fuertes a niveles sociales.
saludos Natalia Bronfman

Sandra Paz dijo...

Raul
que buena que te diste el tiempo de escribir sobre el festival
ojala esto se haga publico ya q muchas veces las criticas no se entregan tan directamente por parte del jurado, y me parece bien saberlas, porque si uno opto por participar en el festival... sabe a lo que viene.


saludos

Fuego en el Bosque dijo...

todo esto
si creemos que el teatro
efectivamente
es un acto politico

la pregunta entonces
sería:
¿qué NO es un acto político?

¿la falta de cuestionamiento?

si esa es la respuesta
me temo
que casi no hay
actos políticos

RAUL dijo...

hola raul, como vas
hoy justamente estuve hojeando el librito plateado de espacio publico y generos en la contrapunto, estaba bien bueno

yo nosé realmente que onda la finis, que esperar, que pensar, estar, no estar...no es fácil, pero bue..

nos vemos, saludos

Roxi dijo...

Hola Raúl, no participé de este encuentro, pero te agradezco que compartas tus reflexiones, que me llevan a cuestionarme muchas cosas, en un escenario actual (el de mi vida, no del teatro mismo) en el que cada vez pienso menos, a veces por flojera y otras por insensatez (cruzo los dedos para que sea solo una etapa y me propongo reconectarme cuanto antes con mi intuición y con un mi ser lúcido que está vagando hacia adentro en un espiral silencioso).
En fin llendo a tus reflexiones, creo que, más bien siento y estoy convencida de que la calidad de un texto dramático debiera medirse por su discurso, lo que se dice y cómo se dice
es lo fundamental, y mientras más personal y honesto sea este discurso mejor. Pero que a la vez siendo tan íntimo tenga la magia de trascender lo netamente autobiográfico y tocar otras almas o develar otras relaciones que habitualmente no percibimos. Si además hay un claro interés por construir un lenguaje propio y experimentar con la forma, creo que estamos en presencia de almas que realmente intentan hacer ARTE pero en serio.
Ahora creo que esto no es muy valorado, o no todo lo suficiente, lo que lleva a que la norma prime sobre lo político.
Creo también que en Chile (auqnue desconozco como se vive esta realidad en otros países), el teatro se construye desde el teatro, anulándose como bien indicas. En las muestras siempre está la misma gente, todos mirándonos los ombligos, y si aparece un diseñador, un dentista, una señora que trabaja en su casa, o un vendedor, etc. Todos lo miran como a un marciano y sin decirlo hay un silencio que quiere decir "qué tiene que opinar esta persona", creo que justamente ellos tienen mucho que decir para que todos los demás djemos nuestra vanidad de lado.
Ahora yo estoy en una disyuntiva me siento un poco en el límite entre los "ellos marcianos" y los "nosotros vanidosos".
No se si viene al caso, pero me conmueve y me hace sentir viva cuando a la salida de una obra o después de leer un texto quedo tocada a tal nivel que no puedo salir del mutismo durante largo rato, y a veces solo después de lagrimear un poco. Creo que eso es algo que todo ser humano debira vivir, y no solo "la gente de teatro" que a veces es tan excluyente (sin generalizar por supuesto).
Un abrazo

minimale dijo...

Esto es parte de un articulo que escribio Blanca Lewin, en su columna de "EL PERIODISTA" en septiembre de 2005, aproposito del estreno de CUERPO, la primera obra de la trilogia de La Patria, de R.Perez.
Creo que resulta acertado citarla:

"Primero, se ha criticado siempre al cine y al teatro chilenos con respecto a su incapacidad de salir de ciertos temas como la dictadura, el exilio, la tortura, etc. Yo creo que el problema real la mayoría de las veces tiene que ver con la mirada sobre esos temas. Y claro, aunque hayan pasado 15 años, nadie en el resto del mundo podría culparnos. Basta sólo pensar en la película de Hitler que está por estrenarse y ¿cuántos años han pasado desde la II Guerra Mundial? Cabe preguntarse entonces (y cito a mi amigo Raúl Miranda) ¿Cuántos libros faltan por escribir, cuántas películas, cuántas obras de teatro faltan por hacer para que este país por fin se libere de esos temas, los extirpe, se sanee? Y respondo con un texto de una de las obras de teatro que fui a ver: "Hasta que no queden más lágrimas".

Anónimo dijo...

la escritura no es un acto privado. es un asunto público. la gente que escribe autobiograficamente no escribe realmente.
si el nivel de un obra es alto o bajo, se sigue tratando de discutir valores de mercancías culturales. las mercancías son una estructura enajenada, muy poca cosa. lo que cambia el devenir no son los productos, son los procesos.
las intenciones en el arte no valen nada. habria que buscar una forma de pensar los procesos.

apuntesminimos dijo...

He estado a mil con los próximos estrenos, por eso no me he dedicado a contestar los buenísimos comentarios que han dejado.
Tratare de estar a la altura que mis neuronas me permitan:
La deslimitación de lo público y lo privado es un tema absolutamente actual y desconozco la o las respuestas, ante inquietudes que presenta como afirmaciones, la persona anónima del post anterior.
¿Se puede escribir algo que no pase por los filtros de la biografía?
¿La ficción es algo enmarcado y definido sin que medie la experiencia, aun que esta sea experiencia mediada por la lectura o telemediada, como lo pueden ser la emociones o la educación?
Sì se puede, como se puede todo…
Capote, decía que “En el camino” de Kerouac, era solo mecanografía…verdaderos ejemplo de mecanografía (mala) los vemos todos los días en la prensa escrita.
Yo no creo en la ficción….hace mas de cien años y adelantándose a todo, como siempre, Wilde, decía “que la naturaleza imita la arte”, dando pie a la discusión que derivó en la Naturaleza como CONSTRUCTO, y todo el discurso Queer.
Estoy de acuerdo con respecto al valor ¿simbólico? de los procesos, más aun cuando la cosificación, reificaciòn o comercialización han enajenado al sujeto derivándolo en un burdo objeto de consumo o autoconsumo. Los objetos-mercancías significan por si mismos desplazando el valor simbólico…triste pero cotidiano.
Creo que un acto político es un cuestionamiento a cualquier sistema de representación (si prima la imagen de consumo de los objetos, estos ya no representan nada)… No espero encontrar “obras” que en su totalidad sean un acto político, me basta con descubrir un pequeño acercamiento, una pequeña fisura entorno a las narrativas que utilizan, para que me “haga ilusión” la posibilidad de un distanciamiento del sistema tardo-capitalista…ahí puedo ver un “proceso” que se ha repensado y que ha dejado de clonar MEMES pseudo rituales.
Creo que cuando la biografía personal se puede transformar en una biografía social, hay un traspaso cultural que se legitima por si mismo, como lo han sido los últimos textos de Griffero: “Tus recuerdos en fragmentos” y “El final del eclipse”.
Y si, el teatro se ha convertido en una feria de banalidad, en donde la vanidad del actor o el autor ya no seduce a nadie mas que ha si mismos…narcisismo ausente de pasión, Baudrillard definía eso como fascinación.
Ya me agote….vuelvo a subir material después del estreno… ¿o antes?
Saludos
Raúl Miranda

nicole dijo...

si puede ser.
aunque lo dudo.
pero si puede ser.

Anónimo dijo...

pienso que es normal que caiga mal el comentario a uno de los jurados del area de dramaturgia de ese festival, quiza sintió cuestionado su trabajo(se deduce tras leer su comentario), y cegado por su ego no quiso ver lo que plantea raul miranda.
El tema de la dictadura no puede ser visto por los artistas como algo pasado de moda, o antiguo como opina marco, es grave que los pensadores artisticos de este pais piensen asi, es algo que estará presente porque aún siguen apareciendo cuerpos, porque aún elgobierno intenta convivir de la mejor manera posible con quienes dejaron una marca en el pais.
Por otro lado la calidad de una obra dramatica no puede ser determinada por nadie, no se puede garantizar solo por leerlas en un escritorio(sin duda los textos seleccionados, quizas tienen una calidad que el montaje opacó) puesto que la obra se completa al llevarla a escena.
y si las obras que se leyeron La torre de Hipòcrates y Portales fueran tan malas, con un lenguaje no resuelto, como marco señala, no se habrian sostenido como lecturas, donde no había nada que pudiera esconderlas,o distraer, eran las obras puras siendo leídas en el escenario y se sostenian por si mismas, con profundidad en los personajes, una buena construcción, lo que no hubiese sido posible si fueran malas dramaturgias...o no? por eso tambien genero la duda de por que no fueron elegidas.
los que estuvimos presentes fuimos testigos de las lecturas, de la calidad entregada y no creo que haya dependido del talento de los artistas y en su forma de ponerlas en escena como lecturas dramatizadas, sino que las obras se instalaban por si mismas, tenian una temàtica y una polìtica social, que nos pertenece a todos y sin duda lograron algo que las obras elegidas puestas en escena no lo hicieron.
queda el por qué?

elproblema no ha sido del jurado que selecciono las obras, cada uno puede opinar lo que quiera, y sobre todo en teatro donde todo es tan "subjetivo",pero se debe tener cuidado en seleccionar por lo mas ondero aunque no tengan un discurso artistico definido.

en cuanto a si una lectura es mas facil que un montaje no creo que sea asi, ambas poseen sus propias dificultades, escuchar un texto sin parafernalia es algo dificil en estos dias y estos dos autores lo consiguieron ese dia, instalandose,para muchos, como lo mejor del festival victor jara.
ojala los autores vean la posibilidad de llevarlo a escena alguna vez.

teatroblog dijo...

http://teatroenchichile.blogspot.com/
visitanos

Anónimo dijo...

hmm de acuerdo con nicole. los estudios de genero y la teoria queer permiten justificar muchas cosas. en ese sentido, me parece que entender la naturaleza como retorica, generalmente es mas una justificacion-intelectualizacion que tapa y protege a un yo inmaduro sexualmente, que un verdadero analisis de la representacion. so pretexto de un flujo deseante subversivo se esconden instancias de una etapa infantil aun no resueltas, generalmente hay un conflicto que sigue estando, bajo las mismas clausulas que en la epoca de la modernidad.

minimale dijo...

Geniales los post...pero por favor firmenlos!!!! Me cargan los anonimos...dejan un velo de impunidad al dar una opinion y queda feo.
Raul

marco dijo...

Si, lógicamente me siento cuestionado al criticar un proceso de selección del cual participé. Es absurdo no sentirlo. tan absurdo como dejar un comentario anónimo. La manera de crecer es de cara a la problematización. No lanzando la piedra y escondiendo la mano. Eso.
P.S. Raúl, al parecer ya no basta con enseñar a crear un discurso, sino al dar la cara con él.

marco dijo...

quise decir "a dar la cara con él" y no "al dar la cara con él". Debe ser que como escribo mal, leo mal.

Anónimo dijo...

si alguien siente que son piedras los comentarios, es problema suyo.

Eduardo Pavez Goye dijo...

Bueno, nuestro querido anónimo dice una perorata que suena como si fuera algo como bastante interesante y que quiere ser inteligente. Lástima que no se dé a conocer.
De todos modos, es un signo. Los "artistas" que dan un discurso y luego, a la hora de asumir el peso de sus palabras, se callan y tratan de desaparecer. Una lástima la verdad. Pierde toda validez.
Además de estar haciendo algo que él mismo critica: la impunidad y la cobardía del gobierno militar que aún no da la cara... pero manifestada en acciones tan mínimas y decidoras como opinar sin decir quién es.
Pena.
Creo que si fuesemos más conscientes no se harían cosas como opinar a mansalva y hacer exactamente lo mismo que se critica.

Como sea, cambio el tema y hablo MUY BREVEMENTE de lo que me parece ha ocurrido acá.

¿Se puede medir un proceso? ¿Hay una "calidad en lso textos"?

Lamentablemente, y contra todo lo que muchos artistas shúper ashí como libres y que sienten musho puedan pensar: SÍ. SE PUEDE MEDIR LA CALIDAD DE UN TEXTO. Y SE PUEDE MEDIR "LITERARIAMENTE", SI TAL ES UNA MEDIDA.

¿Los textos escogidos fueron la mejor opción? Ni idea. Para saberlo hay que tomar todos los textos, ponerlos en una mesa y comprar. Hacer trabajo. Escuchar un texto o verlo en escena es sólo parte de la realidad que una obra LITERARIA (como lo es la dramaturgia) tiene. No olvidemos que la dramaturgia, mientras está en el papel, es literatura. Cuando se monta... ya, súper: es escénico. Pero si el tema son los textos, creo que es difícil evaluar sin haberlos leído y comparado.
Al menos yo no podría.
Dudo que alguien tenga la autoridad para ello.
Al menos (sólo al menos), permítanme ponerlo en duda.

Saludos.

minimale dijo...

Y cerrando esto...lamentablemente NO PERMITIRE MAS COMENTARIOS anonimos en este blog.
Raul Miranda